La emoción del inversor

Un buen cirujano, cuando tiene que operar a un paciente, ha de intentar concentrarse en “el caso” y olvidarse de “la persona”. Ha de intentar ver al paciente como un mecánico mira un automóvil.  Tiene que apartar sus emociones y centrarse en su trabajo. Las emociones le causan estrés, y no le ayudan a conseguir un  resultado mejor.

Un inversor de éxito es frio, desapasionado y metódico. Tiene un sistema y lo aplica. Sabe que un porcentaje de las operaciones saldrán mal y otro saldrá bien. Pero ni salta de alegría cuando una operación sale bien, ni se deprime cuando sale mal. Es sólo una operación más.

Si quieres convertirte en un inversor de éxito, lo mejor que puedes hacer es trabajar para conseguir un SISTEMA de inversión, que te diga cuando entrar, cuándo salir, y qué porcentaje de tu capital arriesgar.

Si tienes el sistema adecuado, y la disciplina necesaria para seguirlo, tus operaciones no tendrán ninguna emoción.

Si te gusta arriesgar tu dinero por las sensaciones que te provoca, es mejor que te vayas a un casino. Es más divertido y emocionante.

En cambio si arriesgas tu dinero para conseguir rentabilidad, es mucho mejor que busques un sistema y que lo sigas a rajatabla. Sin emoción. Nada personal. Sólo negocios.

VN:F [1.1.2_437]
Valoracion: 9.1/10 (15 votos)
Si lo ves interesante, compartelo:
  • Meneame
  • del.icio.us
  • Facebook
  • E-mail this story to a friend!